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INTEGRANTES
  • Luz Mary Rivera Ortiz.
  • Jaime Andrés Orozco López
  • Jose David Jimènez Lòpez.

CONTENIDO
  1. Deducciòn por pagos laborales.
  2. Deducciòn por salarios.
  3. Deducciòn de prestaciones sociales.
  4. Deducciòn de los aportes.
  5. Sobre deducciones de salarios.
  6. Otros pagos laborales no deduccibles.
  7. Deducciòn de la cesantìa en trabajadores independientes.
  8. Anexo 1. ( Concepto 042747 27-05-2009)
  9. Anexo 2. (Concepto N° 029199 07 de abril de 2006)
  10. Deducciones por indemnización, Segun sentencia 16877 del 26 de Noviembre de 2009.
  11. Conclusiones
  12. Bibliografìa.

1. DEDUCCIONES POR PAGOS LABORALES

La deducción por salarios se encuentra consagrada en los artículos 108 al 114 del estatuto tributario. Para medir la deducibilidad de los pagos laborales debemos hacer referencia a tres aspectos:
• La deducción de salarios.
• La deducción de prestaciones sociales.
• La deducción de aportes.
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2. DEDUCCION POR SALARIOS.

Lo primero a indicar es que dentro del concepto “ salario” quedan incluidos no solo los pagos que conforme a la ley laboral son salarios, sino también todos aquellos pagos que tienen su origen en la relación laboral o legal y reglamentaria, tales como bonificaciones, indemnizaciones, auxilios, entre otros. Ahora bien, son deducibles los salarios que se reconozcan a favor de los empleados, además de reunir los requisitos consagrados en el artículo 108 del E.T. Conforme a esta disposición legal para aceptar la deducción por salarios, los patronos obligados a pagar subsidio familiar y a hacer aportes al servicio Nacional de Aprendizaje (SENA), al instituto de los Seguros Sociales (ISS) y al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), deben estar a paz y salvo en relación con el pago de los aportes obligatorios previstos en la ley 100 de 1993, es decir, pensiones y salud.

Como queda dicho, para lograr la deducción de los salarios, es necesario cumplir con los requisitos generales de todas las deducciones (necesidad, causalidad, etc.) y además acreditar que se han efectuado los aportes parafiscales y de seguridad social correspondiente a la vigencia respectiva. Aunque la disposición indica expresamente que el empleador debe estar a paz y salvo por el respectivo año gravable, debemos armonizar su contenido con el artículo 664 del ordenamiento tributario , ya que el desconocimiento derivado por no acreditar el pago de los aportes correspondientes, se efectuará por parte de la administración tributaria, si el pago de los aportes no se ha verificado previamente a la presentación de la correspondiente declaración del impuesto sobre la renta y complementarios.
A los fines de la prueba de los aportes, los recibos y declaraciones de aportes expedidos por las entidades recaudadoras constituirán prueba de tales aportes.

3. DEDUCCION DE PRESTACIONES SOCIALES.

Las prestaciones definidas por la ley son:
• Cesantías
• Interés sobre las cesantías
• Prima
• Para efectos puramente académicos se toma las vacaciones dentro de ese grupo por que su comportamiento contable y tributario es idéntico al de las prestaciones, pero las vacaciones no son una prestación social.
• Pensiones de jubilación.
• Otras prestaciones sociales legales o extralegales.

Las prestaciones sociales, al igual que los salarios, son deducibles como expensa necesaria para poder desarrollar la actividad generadora de renta, guardando los requisitos mencionados anteriormente de causalidad, proporcionalidad, anualidad, etc.
Sin embargo, para su deducción, en el caso de los sujetos que llevan contabilidad, es necesario elaborar (salvo para las pensiones de jubilación), la correspondiente consolidación de las prestaciones sociales.
Consolidar las prestaciones sociales, es reconocer la obligación de los que habría de pagarse por ellas al 31 de diciembre de cada ejercicio, sin consideración a que se haya pagado o no por su valor. Es la determinación del valor a pagar por prestaciones sociales, empleado por empleado, al corte del ejercicio, asumiendo que todos los contratos de trabajo se liquidaran a esa fecha.

La consolidación nos permite:

a) Fundamentar los pagos efectivamente realizados a los trabajadores, que son los que el empleador certifica al empleado por medio del certificado de ingresos y retenciones.
b) La medición del gasto, que es la deducción que permite la ley, se prueba a través de la tal consolidación.
Como referencia normativa, digamos que la deducción de cesantías está dada en los artículos 109 y 110 del E.T. y en el artículo 6° del D.R 400/75. Dichas normas señalan.

“Art.109. Deducción de cesantías pagadas. Son deducibles las cesantías efectivamente pagadas, siempre que no se trate de las consolidadas y deducidas en años o periodos gravados anteriores.”
Esta norma, a tono con la realización de las deducciones expresa que son deducibles las cesantías pagadas, salvo que se trate de las consolidadas. Naturalmente, quienes llevan contabilidad deben consolidar de tal manera que para ellos lo deducible es lo causado.

“Art.110. Deducción de cesantías consolidadas. Los contribuyentes que lleven libros de contabilidad por el sistema de causación, deducen las cesantías consolidadas que dentro del año o período gravable se hayan causado y reconocido irrevocablemente a favor de los trabajadores.”

“Art.6 D.R 400/75. Todo contribuyente que solicite deducciones por concepto de cesantías consolidadas, deberá llevar una cuenta especial que acreditará con los abonos en cuenta a cada uno de los trabajadores.”

Los pagos por concepto de cesantías consolidadas para las cuales se hayan aceptado deducciones en años anteriores al gravable, se cargarán a la cuenta del respectivo empleado u obrero a quien se haya abonado o acreditado. Cuando el pago fuere superior a la cantidad acreditada, la diferencia será deducible de la renta bruta; cuando el pago de cesantías definitiva fuera inferior a la cantidad acreditada, la diferencia deberá declararse como renta liquida.

Así, entonces, uno de los requisitos para lograr la deducibilidad de las prestaciones , es la consolidación, efectuada técnicamente, es decir , persona por persona, y presentando el valor de los pagos a ellos verificados durante el año y el monto del gasto que se causa, así como el pasivo que se reconoce al finalizar el ejercicio. La inexistencia de la consolidación implca perdida del derecho a deducir el gasto causado por prestaciones.


4. DEDUCCION DE LOS APORTES.
Los aportes efectuados por los patronos o empresas públicas y privadas al ICBF, SENA y cajas de compensación familiar, son deducibles para los efectos del impuesto de renta y complementarios (art. 114 E.T.). Igualmente, son deducibles los aportes a la seguridad social, según se lee en el articulo 126-1 de E.T. esta deducción opera en el año de realización de la deducción, es decir en el año de su pago efectivo o de su causación, según se trate de sujetos obligados o no a llevar contabilidad, en la forma como quedo analizado al estudiar el tema de la realización de las deducciones. Sin embargo, para que proceda la deducibilidad de los aportes causados, es necesario acreditar el pago de los mismos.
5. SOBRE DEDUCCION DE SALARIOS.
Contratación de miembros de la fuerza pública afectados por hechos violentos.
Bajo ciertas circunstancias y en algunas ocasiones, el legislador tributario establece medidas que benefician a los contribuyentes y que pretenden fomentar el desarrollo de ciertas actividades u operaciones. Concretamente, en el caso de los salarios, encontramos una política tributaria establecida en los artículos 108-1 y 108-2 del Estatuto Tributario, que genera como beneficio una sobre deducción en salarios.
Disponen estas normas:
“Art. 108-1 deducción por pagos a viudas y huérfanos de miembros de las fuerzas armadas muertos en combate, secuestrados o desaparecidos. Los contribuyentes que estén obligados a presentar declaración de renta y complementarios tienen derecho a deducir de la renta, el 200% del valor de los salarios y prestaciones sociales pagados durante el año o periodo gravable, a las viudas del personal de la fuerza pública o los hijos de los mismos mientras sostengan el hogar, fallecidos en operaciones del mantenimiento o restablecimiento del orden público, o por acción directa del enemigo.
También se aplica a los cónyuges de miembros de la fuerza pública, desaparecidos o secuestrados por el enemigo, mientras permanezcan en tal situación.
Igual deducción se hará a los contribuyentes que vinculen laboralmente a ex miembros de la fuerza pública, que en las mismas circunstancias a que se refiere el inciso primero del presente artículo, hayan sufrido disminución de su capacidad sicofísica, conforme a las normas legales sobre la materia.
PAR.- la deducción máxima por cada persona, estará limitada a dos y medio salarios mínimos legales anuales incluidas las prestaciones sociales “.
“Art. 108-2. Prueba de requisitos para la deducción por pagos a viudas y huérfanos de miembros de las fuerzas armadas. Para que proceda la deducción por concepto de salarios y prestaciones pagados a las personas señaladas en el artículo 108-1, se requiere certificación del ministerio de defensa de que la persona por la cual se solicita la deducción, cumpla los requisitos establecidos para ello. El ministerio de defensa, llevara un registro de todos aquellos beneficiados con este programa”.
En este caso, la ley quiso estimular la contratación de personal afectado por la violencia que sufre el país, concediendo como atrayente una deducción adicional a lo realmente pagado. Según se lee en las normas anteriores, la deducción se concede por el 200% del valor de los salarios y prestaciones, aunque limita la deducción a dos y medio salarios mínimos legales anuales, cifra que se toma realmente no atractiva.
  • CONTRATACIÓN DE DISCAPACITADOS.

La ley 361 de 1997, en su artículo 31 determina una sobre deducción del 200% del valor de los salarios y prestaciones sociales pagados durante el año a los trabajadores con limitación no inferior al 25%, mientras esta subsista.
6.OTROS PAGOS LABORALES NO DEDUCIBLES.
A partir del año gravable 2003, según lo ordenó el artículo 15 de la ley 788 de 2002 al introducir el artículo 87-1 al estatuto tributario, los contribuyentes no podrán solicitar como costo o deducción, los pagos cuya finalidad sea remunerar de alguna forma y que no hayan formado parte de la base de retención en la fuente por ingresos laborales. Se exceptúan de esta limitación los pagos no constitutivos de ingreso gravable o exentos para el trabajador, de conformidad con las normas tributarias incluido los provistos en el artículo 387 del Estatuto Tributario.
Por manera pues que los denominados procesos de desalarizacion quedan sin validez tributaria al impedir que las empresas busquen remunerar a sus trabajadores de manera eficaz buscando favorecerles en su situación de impuestos. Sin embargo, por fortuna, la norma exceptúa de esta regla limitativa a aquellos pagos que, mediante normas especiales, se separan de la base de retención. Concretamente, son deducibles sin que les alcance la limitación que se analiza: los aportes a fondos de pensiones (voluntarios y obligatorios) que por mandato legal no son salario y no se gravan hasta el nivel del 30% del ingreso del trabajador (art. 126-1 E.T.); los pagos indirectos por salud y educación (art. 5 decreto reglamentario 3050 de 1987); y los pagos por alimentación (art. 387 E.T)
7. DEDUCCION DE LA CESANTIA EN TRABAJADORES INDEPENDIENTES.
El inciso séptimo del articulo 126-1 del E.T. señala que los aportes a titulo de cesantía, realizados por los participes independientes a los fondos de cesantías, serán deducibles de su renta, hasta una suma de 2.500 UVT y sin que exceda de la doceava parte de su ingreso gravable del respectivo año.
Es esta una deducción especial porque el aporte de la cesantía que realice un trabajador independiente, sigue siendo recurso patrimonial suyo. Por tanto, lo que hace la norma es estimular el ahorro para cesantías, permitiendo su deducibilidad de la renta del aportante persona natural independiente.
Cuando el trabajador retire los recursos del fondo, dicho retiro se constituye en un reintegro de capital, salvo por los rendimientos, porque los aportes en el fondo de cesantía son patrimonio del afiliado independiente. Por lo tanto, su retiro no es cosa distinta que la monetización de los aportes, es decir, cambio de un activo por otro, sin que ese retiro le genere renta o ingreso. Obviamente, como se ha dicho, el rendimiento que se derive de tales aportes, sí es ingreso, sometido a imposición.
8. ANEXO 1
CONCEPTO DE LA DIAN


DIAN
Concepto 042747 27-05-2009
Tema: Impuesto sobre la Renta.
Descriptores: Deducciones, Aportes parafiscales.
Fuentes Formales: Arts 108, 114 y 664 del E.T. Art 61 Dcto 187/75. Art 135 Ley 100/93, Art 30 Ley 57/1887.

Ref: Consulta Tributaria radicado número 24310 de 25/03/2009.
Cordial saludo Dra María Mercedes;

De conformidad con el artículo 19 del decreto 4048 de 2008, es función de esta Dirección absolver las consultas escritas que se formulen sobre la interpretación y aplicación de las normas tributarias de carácter nacional, aduaneras y cambiarlas en lo de competencia de la entidad.

PROBLEMA JURÍDICO:

¿La deducción por aportes parafiscales procede respecto de los efectivamente pagados en el año, o deben además corresponder al mismo año o periodo gravable por el cual se solicitan?

TESIS JURIDICA:
La deducción por aportes parafiscales procede sobre los efectivamente pagados en el año, sin atender al período gravable al que correspondan.

INTERPRETACION JURIDICA:

Solicita precisar si para efectos de la deducción del impuesto sobre la renta de los aportes parafiscales que paga el empleador, los pagos deben corresponder a los efectuados en el año independientemente del período gravable al que correspondan o si deben además estar referidos al periodo gravable por el cual se solicitan.
Con el fin de dilucidar el punto es necesario hacer un análisis de esta deducción y del contexto en el cual está concebida.
Para efectos de establecer la deducibilidad en el impuesto sobre la renta de esta clase de pagos laborales, es determinante distinguir entre la deducción por concepto de aportes parafiscales y la deducción por concepto de salarios, como quiera que el Estatuto Tributario les otorga un tratamiento diferente.
Por otra parte es necesario mencionar que los pagos por aportes parafiscales efectuados en un determinado año o período gravable tienen una doble connotación en materia tributaria, como quiera que por una parte constituyen en si mismos una deducción de la renta y por otra son requisito adicional para la procedencia de la deducción por concepto de salarios.
En efecto, la deducción por aportes parafiscales de nómina están regulados por el artículo 114 del Estatuto Tributario, de manera acorde con su disposición reglamentaria contenida en el artículo 61 del Decreto 187 de 1975.

El artículo 114 del Estatuto Tributario establece:

"Deducción de aportes. Los aportes efectuados por los patronos o empresas públicas y privadas al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar serán deducibles para los efectos del impuesto de renta y complementarios.
Los pagos efectuados por concepto del subsidio familiar y Servicio Nacional de Aprendizaje, SENA, son igualmente deducibles." (Subrayado fuera de texto)
Por su parte, el artículo 61 del Decreto 187 mencionado, dispone:
Son deducibles los pagos efectuados por los patronos durante el año fiscal por concepto de subsidio familiar y las cuotas o aportes hechos al Servicio Nacional de Aprendizaje, SENA, al Instituto de Seguros Sociales, ISS, y al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar.
La deducción se reconocerá por la suma que aparezca en los correspondientes certificados. . ./"
(Subrayado fuera de texto)
Concordante con lo anterior, el parágrafo lo del artículo 135 de la Ley 100 de 1993, dispone que los aportes a cargo del empleador son deducibles del impuesto sobre la renta.

Conforme con las disposiciones citadas podemos afirmar que la deducción por concepto de aportes parafiscales procede respecto de los aportes efectivamente pagados en el año, sin que para el efecto se supedite la procedencia de los mismos a la correspondencia con el año gravable por el cual se efectúan. Además, es evidente que dicha previsión no admite la causación de los aportes parafiscales para efectos de reconocer la procedencia de la deducción.
Ahora bien, en relación con la deducción por salarios es importante advertir que se deben cumplir los requisitos generales para la aceptación de las deducciones y adicionalmente se requiere como condición para su aceptación, el pago de los denominados aportes parafiscales.

Ello es así, de conformidad con el artículo 108 del Estatuto Tributario que establece:
"Los aportes parafiscales son requisito para la deducción de salarios. Para aceptar la deducción por salarios, los patronos obligados a pagar subsidio familiar y a hacer aportes al Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA), al Instituto de Seguros Sociales (ISS), y al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), deben estar a paz y salvo por tales conceptos por el respectivo año o período gravable, para lo cual, los recibos expedidos por las entidades recaudadoras constituirán prueba de tales aportes. Los empleadores deberán además demostrar que están a paz y salvo en relación con el pago de los aportes obligatorios previstos en la Ley 100 de 1993.

Adicionalmente, para aceptar la deducción de los pagos correspondientes a descansos remunerados es necesario estar a paz y salvo con el SENA y las Cajas de compensación familiar."

De la norma trascrita se observa que para la procedencia de la deducción por salarios, el patrono debe estar a paz y salvo por los aportes parafiscales que correspondan a la nómina que pretenda tomar como deducción. Es decir, la ley condiciona la procedencia de la deducción por salarios al pago de los aportes parafiscales que sobre ellos haya efectuado el empleador. Es tan determinante esta exigencia que su no cumplimiento ocasionará la improcedencia de la deducción en la forma prevista en el artículo 664 del Estatuto Tributario.
Así las cosas, del texto de las normas pertinentes podemos afirmar que la deducción por aportes parafiscales de nómina no requiere que los mismos estén referidos al año gravable por el cual se efectúan los aportes, y que son deducibles los efectivamente pagados en el período gravable.
En los anteriores términos se revocan los conceptos u oficios que sean contrarios, respecto de la deducción de aportes parafiscales de nómina.
Atentamente,

CAMILO ANDRES RODRIGUEZ VARGAS
Director de Gestión Jurídica
ARTICULO 109 ESTATUTO TRIBUTARIO



9. ANEXO 2

CONCEPTO N° 029199 07 de abril de 2006
Tema: Renta.
Descriptor: Deducción de contribuciones a fondos de pensiones de jubilación e invalidez. Deducción a fondos de cesantías. Aportes innominados no son deducibles.

SEÑOR
OLMEDO PARRA VELÁSQUEZ
GERENTE DIVISIÓN ASUNTOS TRIBUTARIOS Y CAMBIARIOS
CALLE 100 Nº 19-61 OFICINA 306 BOGOTÁ, D.C.
REFERENCIA: CONSULTA RADICADA BAJO EL NÚMERO 105568 DE 21/12/2005

De conformidad con el artículo 11 del Decreto 1265 de 1999 y el artículo 10 de la Resolución 1618 del 22 de febrero de 2006, este despacho es competente para absolver de manera general las consultas que se formulen sobre la interpretación y aplicación de las normas tributarias de carácter nacional. En este sentido se emite el presente concepto.

TEMA: IMPUESTO SOBRE LA RENTA Y COMPLEMENTARIOS
DESCRIPTORES: DEDUCCIÓN DE CONTRIBUCIONES A FONDOS DE PENSIONES DE JUBILACIÓN E INVALIDEZ DEDUCCIÓN DE CONTRIBUCIONES A FONDOS DE CESANTÍAS
FUENTES FORMALES: ESTATUTO TRIBUTARIO, ARTS. 107 Y 126-1
Problema jurídico

¿Los aportes innominados realizados por el empleador a los fondos de pensiones, de jubilación e invalidez y cesantías, son deducibles en la determinación del impuesto sobre la renta?

Tesis jurídica

Los aportes innominados realizados por el empleador a los fondos de pensiones, de jubilación e invalidez y cesantías, no son deducibles en la determinación del impuesto sobre la renta.

Interpretación jurídica

De conformidad con el artículo 107 del Estatuto Tributario, son deducibles las expensas realizadas durante el año o período gravable en el desarrollo de cualquier actividad productora de renta, siempre que sean necesarias y proporcionadas de acuerdo con cada actividad. Las expensas necesarias son los gastos que forzosamente se deben hacer para obtener la renta.

El inciso primero del artículo 126-1 del Estatuto Tributario establece que para efectos del impuesto sobre la renta y complementarios, son deducibles las contribuciones que efectúen las entidades patrocinadoras o empleadoras a los fondos de pensiones de jubilación e invalidez y de cesantías y que los aportes del empleador a los fondos de pensiones serán deducibles en la misma vigencia fiscal en que se realicen.

A partir de la expedición de la Ley 100 de 1993, durante la vigencia de una relación laboral, deben efectuarse cotizaciones obligatorias a los regímenes del sistema general de pensiones, por parte de los empleadores y de los trabajadores con base en el salario que aquellos devenguen. El artículo 22 de la ley citada dispone que los empleadores serán responsables del pago de sus aportes y del pago de los aportes que les corresponde a los trabajadores a su servicio. La legislación laboral también le impone a l os empleadores la obligación de aportar a los fondos de cesantías, para responder por la cancelación de dicha prestación social.

Así las cosas, cuando los empleadores realizan aportes nominados a los fondos de pensiones y de cesantías, lo hacen a nombre de un trabajador determinado, plenamente identificado, quien una vez cumpla la totalidad de los requisitos que la ley señala, puede reclamar las prestaciones que se hayan generado a su favor y efectuar los retiros que a bien tenga. No sucede igual con los aportes innominados, en los cuales el empleador realiza consignaciones de sumas que no tienen como beneficiario a ningún trabajador específico y que no están vinculadas a ninguno de los pagos que los mismos deben realizar por expresa disposición legal.

En este orden de ideas, solamente los aportes nominados que los empleadores realizan a los fondos de pensiones y de cesantías, son deducibles de la renta bruta, por tener las características que permiten considerarlos como expensas con relación de causalidad en los términos de lo dispuesto en el artículo 107 del Estatuto Tributario.

El jefe División de Normativa y Doctrina Tributaria,


10. DEDUCCIONES POR INDEMNIZACIONES, Segun sentencia 16877 del 26 de Noviembre de 2009.

Origen: La DIAN desconoció la deducción por indemnización por despido injustificado.



La demanda: El contribuyente demanda la nulidad de la LOR, por considerar que este gasto es necesario y tiene relación de causalidad con la producción de sus rentas. Igualmente, porque es proporcionado y porque se ejecutó en el año gravable en que se solicitó.



Contestación de la demanda: La DIAN señala que este gasto no cumple con los requisitos de las deducciones, entre otras cosas, por ser originado en una decisión unilateral del contribuyente.



Sentencia de primera instancia: El Tribunal Adm. De Cund. señaló que la indemnización corresponde al concepto de lucro cesante y daño emergente, y por lo tanto no es un ingreso laboral, ni mucho menos salarial, pues no es contraprestación por el servicio laboral. Así, no cumple con los requisitos de las deducciones.



Sentencia de segunda instancia: El Consejo de Estado concluye que la indemnización no constituye salario, pero reconoce que es un ingreso laboral, y procede a analizar si es deducible o no (art. 107 E. T.). Después de analizar los elementos de las deducciones, concluye que NO ES DEDUCIBLE.

Sentencia el Consejo de Estado: “El hecho de que legalmente se deba la indemnización no la convierte en indispensable para facilitar la generación de renta, como no lo es el pago de cualquier sanción que deba sufragar el contribuyente por sus acciones u omisiones en los diferentes aspectos del desarrollo de su actividad económica”.
Conceptos de indemnización por daño emergente y lucro cesante:
Daño emergente: Son los ingresos en dinero o en especie percibidos por el asegurado para sustituir el activo patrimonial perdido. (Art. 37 D.R. 2595 de 1979).
Es INCRNGO , según artículo 47 del Estatuto Tributario.
Lucro cesante: Son los ingresos percibidos para sustituir una renta que el asegurado deja de realizar. (Art. 37 D.R. 2595 de 1979). Es renta gravable, según artículo 47 del Estatuto Tributario


11.CONCLUSIONES.

  • Para la procedencia de los costos y deducciones por concepto de salarios, quienes estén obligados a realizar tales a portes al instituto de seguros sociales y a las entidades a que se refiere la ley 100 de 1993, al Instituto Colombiano de Bienestar Familiar y a las Cajas de Compensación Familiar, deben realizar el pago de dichos aportes previamente a la presentación de la correspondiente declaración. (Art. 664 E.T).


  • Para efectos de la deducción DEL 200% de los salarios y prestaciones sociales pagados a viudas y huérfanos de miembros de las Fuerzas Armadas muertos en combate, secuestrados o desaparecidos, se requiere certificación del Ministerio de Defensa. (Art. 108-2 E.T.).


  • Para la procedencia de la deducción por salarios y descansos remunerados, es requisito indispensable, estar a paz y salvo por los aportes parafiscales relacionados con la totalidad de los salarios causados, solicitados como costos o deducción en el respectivo año. (Concepto DIAN Nº 032141 del 9 de Junio de 2003).


  • Los requisitos contemplados en el artículo 108 del Estatuto Tributario, necesarios para la deducción de salarios no aplican en el pago de los aprendices y para su solicitud bastará cumplir con los requisitos generales de proporcionalidad, causalidad y necesidad esenciales para el reconocimiento de cualquier deducción. Teniendo en cuenta lo señalado en las normas tributarias y contables para efecto de demostrar la viabilidad y existencia del pago realizado. (Concepto DIAN Nº 003582 del 22 de Enero de 2004)






12.Bibliografìa.